Descifrando el enigma de las ensaladas de Natalie Portman: ¿Deberías incluir fruta?

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La actriz Natalie Portman ha revelado su peculiar aversión a la inclusión de fruta en sus ensaladas, un tema que ha generado debate en el ámbito de la nutrición. La nutricionista Ana Gloria Cantos Aguilar aborda esta postura, desglosando si la preferencia de Portman tiene fundamentos nutricionales o si, por el contrario, se está perdiendo una valiosa oportunidad de enriquecer sus platos. El análisis se centra en los beneficios de la fruta, la desmitificación de la fermentación y la importancia de un aderezo adecuado.

A sus 44 años, Natalie Portman, conocida por su estilo de vida activo que incluye yoga, natación, running y pilates, compartió sus hábitos alimenticios durante el popular podcast británico Dish Podcast, presentado por Nick Grimshaw y la chef Angela Hartnet. Portman, quien es vegetariana, admitió su reticencia a incorporar fruta en las ensaladas, aunque reconoce que al ser vegetariana no puede ser excesivamente selectiva. A pesar de que disfruta del hinojo con limón como aderezo, las fresas son un ingrediente que nunca añadiría a sus ensaladas.

Ante esta particularidad, la nutricionista Ana Gloria Cantos Aguilar interviene para esclarecer si la actriz está perdiendo alguna ventaja nutricional. Cantos subraya que la fruta en una ensalada va más allá de ser un simple elemento decorativo, ya que aporta una mayor diversidad vegetal, sabores, texturas y colores, lo que a su vez se traduce en una mayor ingesta de compuestos bioactivos como polifenoles y pigmentos. Aunque las verduras también son una excelente fuente de nutrientes, la fruta facilita la variedad en la dieta, evitando la monotonía de ensaladas básicas de lechuga y pepino.

Un punto clave que aborda la experta es la creencia popular de que la fruta fermenta. Cantos explica que lo que realmente importa al añadir fruta a las ensaladas es la cantidad de carbohidratos fermentables, como FODMAPs y polioles, y la tolerancia individual a estos. Destaca que tanto una manzana como una cebolla, ajo o col pueden causar gases, ya que el intestino no discrimina y reacciona de manera similar ante cualquier alimento que le resulte indigesto. Por lo tanto, la fermentación no es un problema exclusivo de la fruta.

En cuanto a la preocupación por el azúcar o el índice glucémico de la fruta, Ana Gloria Cantos aclara que en una ensalada completa, que incluya fibra, proteína y grasas (como frutos secos), el comportamiento del azúcar de la fruta es diferente al de consumir fruta sola. No es lo mismo ingerir dátiles como aperitivo que agregar un toque de frambuesas o granada a una ensalada equilibrada, donde la absorción de azúcares se ralentiza debido a la presencia de otros macronutrientes.

Finalmente, la nutricionista enfatiza la relevancia del aderezo. Advierte que muchas veces el verdadero "problema" de una ensalada no reside en la fruta, sino en el tipo de aderezo utilizado. Un aderezo simple a base de aceite de oliva, limón, vinagre y especias es saludable, mientras que convertir la ensalada en una "piscina de salsa industrial" cargada de azúcar, espesantes y aromas, anula los beneficios de los ingredientes frescos. En resumen, Cantos concluye que la fruta en la ensalada es una opción perfectamente válida, siempre y cuando no se convierta en el ingrediente principal y se mantenga un equilibrio, ya que, como en todo, las cantidades son determinantes.

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