El Gran Hotel Taoro se consolida como un punto de referencia gastronómico con la inauguración de dos nuevos espacios culinarios de alta gama, que transforman la oferta del hotel en un atractivo destino gastronómico sin igual en el norte de Tenerife.
Esta iniciativa estratégica posiciona la cocina en el centro de la experiencia del Gran Hotel Taoro. Se concibe con las más altas expectativas, permitiendo tanto a huéspedes como a clientes externos disfrutar de propuestas culinarias de élite. Estas experiencias fusionan creatividad, técnica avanzada y la maestría de chefs galardonados.
OKA: La Sinfonía Gastronómica Japo-Mediterránea
El restaurante OKA, bajo la dirección del aclamado chef Ricardo Sanz, quien ostenta dos estrellas Michelin y cinco Soles Repsol, y Emiliano Laska, se ha establecido como un referente en la alta cocina japonesa con influencias mediterráneas en España. El nombre “Oka”, que en japonés significa colina, refleja la ubicación privilegiada del hotel y su rol como mirador panorámico. La propuesta culinaria de OKA se centra en un diálogo armonioso entre la rica tradición culinaria japonesa y los productos locales, integrando la precisión técnica, una estética depurada y la frescura de los ingredientes autóctonos.
La filosofía culinaria se inspira en el arte del omakase, que simboliza una confianza plena en la habilidad del chef y en la frescura de los productos del día. La esencia japonesa se manifiesta en cada detalle: un respeto absoluto por la materia prima, una técnica perfeccionista y una mentalidad de mejora continua. Esto se traduce en una cocina pura y precisa, donde cada plato busca un equilibrio entre tradición y modernidad, priorizando el producto como el núcleo de la experiencia. El menú degustación y la carta evolucionan constantemente con las estaciones y la pesca diaria, garantizando una experiencia siempre nueva y adaptada a la disponibilidad del mercado, fusionando así la tradición japonesa con la riqueza de la cocina española y canaria.
LAVA: Un Viaje Culinario a Través del Fuego
El restaurante LAVA, dirigido por el chef Erlantz Gorostiza, reconocido con dos estrellas Michelin y una destacada trayectoria en la alta cocina contemporánea, presenta su propuesta más íntima y personal. Este espacio exclusivo e inmersivo se distingue por su impresionante barra del chef, estratégicamente situada frente a la cocina. Allí, un selecto grupo de seis comensales puede sumergirse de lleno en el proceso culinario. Adicionalmente, el restaurante cuenta con solo tres mesas, lo que asegura un servicio excepcionalmente personalizado y una interacción directa entre el equipo y los clientes.
La ausencia de barreras físicas entre la cocina y la sala define la esencia de esta experiencia. Los comensales son testigos activos de la creación gastronómica, participando de manera integral en el proceso. El equipo, desde la elaboración hasta el emplatado, explica cada plato, facilitando un diálogo directo sobre las técnicas, los ingredientes y los matices de sabor. El concepto de LAVA surge de la inspiración del Teide y el paisaje volcánico canario, canalizando la energía primigenia del fuego. Este vínculo con la fuerza geológica de la isla se traduce en una narrativa culinaria que integra el entorno como un elemento esencial del discurso gastronómico, utilizando humo, brasa y llama para cocinar, ahumar y realzar los sabores de los ingredientes de la más alta calidad.